Grasa visceral: cuando el peso parece normal, pero el colesterol y el riesgo metabólico no lo son
Marcela tiene 34 años. Usa la misma talla desde la universidad, su IMC normal siempre estuvo dentro del rango y nunca sintió que debía preocuparse por su salud metabólica. Se veía saludable, activa y sin sobrepeso.
En su chequeo anual decidió hacerse exámenes de rutina. Nada urgente, solo control. Los resultados la sorprendieron: colesterol LDL alto, colesterol HDL bajo, colesterol total elevado y presión más alta de lo esperado.
“Pero si estoy flaca”, fue su primera reacción.
Lo que no sabía es que la grasa visceral puede acumularse incluso en personas con peso normal. Esta grasa abdominal interna, invisible a simple vista, puede alterar el perfil lipídico y aumentar el riesgo cardiovascular sin dar señales evidentes.
¿Qué es la grasa visceral y para qué sirve el colesterol?
La grasa visceral es aquella que se acumula alrededor de órganos como el hígado, el páncreas y el intestino. A diferencia de la subcutánea, que está bajo la piel, esta es metabólicamente activa.
Eso significa que puede influir en procesos hormonales e inflamatorios, alterando los niveles de colesterol LDL, colesterol HDL y colesterol total.
El colesterol, por sí mismo, no es malo. Es una sustancia necesaria para formar membranas celulares y producir hormonas. El problema aparece cuando existe un desequilibrio: colesterol alto, especialmente colesterol LDL elevado o colesterol HDL bajo, situación que aumenta el riesgo de enfermedad cardiovascular.
Peso normal, IMC normal y alto porcentaje de grasa corporal
El número en la balanza no siempre refleja la salud metabólica real.
Dos personas pueden tener el mismo peso y un IMC normal, pero una puede tener mayor masa muscular y la otra, mayor acumulación de grasa visceral.
Este desequilibrio puede favorecer:
- Colesterol LDL alto
- Colesterol HDL bajo
- Colesterol total elevado
- Inflamación metabólica persistente
- Mayor riesgo cardiovascular
Hoy se sabe que el peso ideal según la estatura no es suficiente para evaluar si los niveles de colesterol están dentro de parámetros saludables.
Grasa visceral, colesterol bueno y colesterol malo
Cuando hablamos de colesterol bueno y malo nos referimos a:
- Colesterol LDL: conocido como colesterol “malo”, ya que niveles elevados pueden contribuir a la acumulación de placa en las arterias.
- Colesterol HDL: el colesterol “bueno”, que ayuda a transportar el exceso de colesterol hacia el hígado para su eliminación.
El exceso de grasa visceral favorece un perfil alterado: aumento del colesterol LDL, disminución del colesterol HDL y elevación del colesterol no HDL, un marcador relevante del riesgo cardiovascular.
Por eso, una persona con peso normal puede presentar hipercolesterolemia sin que su apariencia externa lo sugiera.
¿Cuáles son las señales del exceso de grasa visceral?
En la mayoría de los casos, la grasa visceral no produce indicios directos. Sin embargo, pueden observarse señales indirectas como:
- Aumento de la circunferencia abdominal
- Sedentarismo prolongado
- Colesterol HDL bajo
- Colesterol LDL alto
- Colesterol total elevado
- Presión arterial elevada
Según la evidencia clínica, el exceso de grasa abdominal profunda se asocia con mayor riesgo de enfermedad cardíaca, incluso en personas con peso aparentemente normal.

¿Se puede reducir la grasa visceral y mejorar el colesterol?
Sí. Reducir la grasa visceral tiene un impacto directo en los niveles de colesterol.
Las estrategias recomendadas incluyen:
- Actividad física regular
- Entrenamiento de fuerza para aumentar la masa muscular
- Alimentación equilibrada con menor consumo de grasas saturadas
- Reducción de azúcares refinados
- Control médico periódico del perfil lipídico
Con cambios sostenidos es posible mejorar el colesterol HDL, disminuir el colesterol LDL y alcanzar niveles de colesterol normal.
Grasa visceral y riesgo cardiovascular
La acumulación de grasa visceral se asocia con inflamación crónica de bajo grado y alteraciones metabólicas que pueden incrementar el riesgo cardiovascular.
Entre las posibles consecuencias se encuentran:
- Enfermedad coronaria
- Accidente cerebrovascular
- Hipertensión
- Alteraciones persistentes del perfil lipídico
El riesgo no siempre es visible. De hecho, puede estar presente incluso en personas jóvenes o con peso normal.
Día Mundial de la Obesidad: mirar más allá del peso
El Día Mundial de la Obesidad invita a replantear cómo entendemos el exceso de grasa corporal.
No todas las personas con IMC normal están libres de riesgo.
No todas las alteraciones del colesterol se reflejan en la balanza.
Evaluar la grasa visceral, controlar el colesterol total, el colesterol HDL y el colesterol LDL permite detectar riesgos silenciosos y actuar de forma preventiva.
Porque la grasa visceral no siempre se nota, pero sí puede afectar tu salud si no se evalúa a tiempo.
FAQ
- ¿Puedo tener grasa visceral aunque sea delgado o tenga peso normal?
Sí. Tener IMC normal no descarta la acumulación de grasa visceral, que puede detectarse mediante evaluación médica y exámenes de laboratorio. - ¿Por qué tengo el colesterol alto si no subo de peso?
El colesterol LDL elevado puede estar relacionado con grasa visceral, sedentarismo o factores genéticos, incluso sin aumento visible de peso. - ¿Cómo sé si tengo grasa visceral si no se nota?
Puede sospecharse ante colesterol HDL bajo, colesterol total alto o aumento de la circunferencia abdominal. La confirmación requiere evaluación médica. - ¿La grasa visceral aumenta el riesgo cardiovascular?
Sí. Se asocia con mayor riesgo cardiovascular, enfermedad coronaria y otras complicaciones metabólicas. - ¿Es posible reducir la grasa visceral y mejorar el colesterol?
Sí. Con actividad física regular, cambios alimentarios y control médico, es posible disminuirla y mejorar el perfil lipídico. - ¿Cada cuánto debería revisar mi colesterol?
Se recomienda un control periódico, especialmente si existen antecedentes familiares o resultados alterados previos.
No ignores las señales silenciosas. Tener peso normal no siempre significa tener colesterol normal. Evaluar la grasa visceral, conocer tus niveles de colesterol LDL, colesterol HDL y colesterol total, y actuar a tiempo puede marcar la diferencia en tu salud cardiovascular. Si tus exámenes muestran alteraciones, consulta con un profesional de la salud y aborda el problema de forma preventiva.
*El contenido de este artículo sólo cumple la función de informar, no sustituye ni reemplaza el consejo y/o las órdenes del médico tratante relacionadas con tu salud, tratamiento o medicamentos que hayan sido recetados.
Fuentes
- Mayo Clinic. Colesterol alto: síntomas y causas. https://www.mayoclinic.org/es/diseases-conditions/high-blood-cholesterol/symptoms-causes/syc-20350800
- Mayo Clinic. Grasa abdominal y riesgos para la salud. https://www.mayoclinic.org/es/belly-fat/img-20008237
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